BRASIL JUGÓ DE ROJO
Al contrario de lo que se ha dicho, este mundial fue reivindicatorio para aquello que en el fútbol se llama “jogo bonito”. Un término difuso a esta altura y en el pasado sólo aplicado como parámetro para medir a Brasil.
La globalización ha generado influencias en todos los sentidos, también en el deporte. Fútbol sudamericano que se juega en Europa y fútbol europeo practicado en Sudamérica (Uruguay, Paraguay). ¿A qué nos recuerda España? Su referencia está en Brasil y no en la quinta del buitre.
España prefiere acumular hombres en el medio campo, apostar por la posesión de la pelota y elaborar con paciencia cada ataque profundo. Juegan Iniesta, Xavi, Xabi, Villa y Pedro. Cinco hombres que se involucran en todos los ataques del equipo y que suman a dos laterales de buen pie y fiereza en la marca. Parece un juego lento y sin sorpresa, algo parecido a los equipos del scratch en el 82 y en Italia, pero son los que crean más posibilidades claras de gol, todas producto del fútbol elaborado que genera espacios en defensas cerradas. En esas dos oportunidades Brasil quedó injustamente fuera. Esta vez ese fútbol alcanzó su premio.
Si alguno falla no se cambian las características del equipo, entran futbolistas similares. Como Cesc, un crack que desborda talento, pero que no le alcanza para dejar en la banca al mejor de todos: Iniesta. Un futbolista que ha debido transitar por la sombra de estrellas más mediáticas en el Barcelona, pero con humildad, entendiendo que el fútbol es un juego en equipo y que las individualidades hacen poco frente al poderío de un concepto aprendido, practicado, asumido y emebellecido al extremo.
No por eso Iniesta es menos que Messi y Ronaldo, y ahora lo demostró. En este mundial asumió otro rol, fue el líder de un equipo insolente que no tuvo miedo a ser favorito y que mereció ganar todos los partidos que jugó. Generó más que todos sus rivales y -sin mostrar su mejor cara- reivindicó el fútbol que sólo unas semanas antes perdió la semifinal de la liga de campeones contra el Inter de Mourinho. Cada vez que Iniesta tomaba la pelota los hinchas rivales, incluidos nosotros, sentíamos el escalofrío de la incertidumbre, intuíamos que esos pies podían sacarnos del torneo.
Europa ganó este mundial, pero lo hizo con un sello sudamericano.Con el fútbol de posesión, toque, gambeta y paciencia. Talento en todas las líneas, todos buenos para la pelota y con argumentos tanto para jugar a un toque como para optar por la jugada individual.
Está feliz Guardiola, está feliz Del Bosque, pero también lo está Zico, Sócrates y Careca. Tres futbolistas que nunca pudieron levantar una Copa del Mundo y que deben haber sentido que su forma de ver, sentir y practicar el deporte esta vez llevaba una camiseta roja y amarilla.

Me gusta mucho tu anàlisis negro,pero yo no pude superar el trauma de la derrota con los españoles, un equipo que no fue superior a nsotros sino que fue màs efectivo cuando nosotros cometimos errores. Como no pude superarlo, querìa que Holanda ganara.A nivel de actitud, preferìa el esfuerzo de los holandeses a la altivez de los españoles. En fin, hablo por la herida. Agradezco este mundial, que junto con el del 90 son los que màs me han marcado. Lo que es yo, el 2011 me voy a ir a argentina a ver la copa amèrica, alguien se suma?
correcta descripción de españa y su forma de levantar la copa, yo creo que ganaron el mundial caminando, equipo tenían de sobra si hasta torres y fabregas no jugaron por sus lesiones y si salia casillas entraba reina o valdés, o sea estamos hablando de la seleccion por lejos mas potente, es mas con la derrota ante suiza nadie se desesperó ni se volvio loco , sobre todo su entrenador que mantuvo la calma y acertó en cambios y demases…(a diferencia del nuestro que solo le transmite nerviosismo a los jugadores). Bien por españa, mas que justo campeón, que viene demostrando su buen futbol y las ganas de ganar hace un par de años…
El Barca y España son los únicos que ocupan los espacios de la cancha tan bien, eso es puro trabajo de posesión de balón, algo que en Chile solo lo trabajan bien los hermanos Carvallo. Ya se que todos me van a chaquetear por poner ese apellido, pero son lo mismo que Del Bosque. La única diferencia es la calidad individual de estos jugadores españoles. Con respecto al “fantasmita” (Iniesta, no Pereyra) es un crack, el mejor del año.
Me emocionó su polera.
Sí, pensé en Carvallo también. Un hombre al que se ha desprestigiado mucho, especialmente en Católica. Y es verdad, probablemente serás chaqueteado. Y también hay que decir que España tenía en la banca a Silva, un Mago Valdivia español.